Ciencia, tecnología y medioambiente, promovidos en la escuela desde la Facultad

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Desde el proyecto CiteLAB, alumnos de escuelas públicas recorrieron las quintas de Sarandí y visitaron los laboratorios de la UTN Avellaneda.

Incorporar conceptos vinculados con la ciencia y la tecnología, y reconocer el aporte que cada uno puede hacer, desde su lugar, para la toma de conciencia en el cuidado del medioambiente son algunos de los objetivos que se proponen desde el Laboratorio de Cultura Científica, Tecnología y Educación (CiteLAB) que lleva adelante el Instituto de Educación No Formal (IDENF) de la Facultad Regional Avellaneda de la Universidad Tecnológica Nacional.

El desarrollo del proyecto –del que participan seis escuelas de gestión pública del municipio de Avellaneda– incluye el análisis y estudio de la zona ribereña de Sarandí y Villa Domínico, y el conocimiento acerca de la realidad del lugar –a nivel social, ambiental y económico–. Luego de incorporar la teoría, llega el momento en que los alumnos realizan la tarea práctica, que incluye una recorrida por las quintas de Sarandí y, posteriormente, una visita a los laboratorios de Ingeniería Química de la Facultad.

En la zona de quintas, los estudiantes pudieron conocer el lugar del que se les habla en las clases, y resultó ser un espacio que los sorprendió por la naturaleza que lo rodea y la forma de vida que allí se desarrolla, vinculada con la producción sustentable de la tierra. Además de recorrer la costa del Río de la Plata, realizaron una caminata por la selva marginal y recibieron charlas relacionadas con el medioambiente, el estado en que se encuentran las aguas de los arroyos circundantes y el trabajo que se realiza para revalorizar el lugar por parte de los vecinos de las quintas y de los integrantes de la cooperativa de trabajo que se encuentra allí.

“No conocía el lugar, a pesar de vivir a poco más de 15 cuadras de aquí, y me sorprendió que haya un espacio con tanta naturaleza tan cerca de la ciudad”, comentó Fernando, uno de los estudiantes que formó parte de la recorrida por las quintas, y en relación con el CiteLAB expresó: “Es un proyecto interesante, que nos permite a los más jóvenes conocer lo que se puede hacer, y lo que no, en materia de contaminación”.

En los laboratorios de Ingeniería Química de la Facultad, en tanto, los alumnos pudieron sentirse “científicos” por un rato, y darse cuenta también de que la ciencia está a su alcance. Allí, desarrollaron prácticas de análisis de las muestras de agua que tomaron de distintas zanjas durante la visita a las quintas, y a partir de esta actividad tuvieron la posibilidad de reconocer los agentes contaminantes, medir el pH (y compararlo con el nivel de acidez del agua corriente) y realizar un cultivo de bacterias. Además, se familiarizaron con los equipos de laboratorio, los elementos de seguridad y con los conceptos técnicos relacionados con el quehacer científico.

“Venir a los laboratorios como parte del proyecto es una actividad novedosa que entusiasma a los alumnos. La visita a la Facultad también es importante porque encuentran un lugar con las puertas abiertas, ven que los estudiantes universitarios son como ellos y eso les demuestra que están en condiciones, con la responsabilidad del caso, de asumir estudios superiores. Es muy bueno que tengan esta experiencia”, expresó Gimena Gerez, docente de química de la Escuela N.º 18 de Avellaneda.

Vale resaltar que las escuelas secundarias que forman parte del Laboratorio de Cultura Científica, Tecnología y Educación durante el segundo cuatrimestre, son: N.º 2 de Wilde, N.º 9 de Villa Domínico, N.º 11 de Sarandí, N.º 12 de Sarandí, N.º 18 ENSPA (Escuela Normal Superior Próspero Alemandri) de Avellaneda y N.º 26 de Villa Domínico).

Comments are closed.