Padres y docentes estimulan a los niños en el aprendizaje de la robótica

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Comenzaron los talleres educativos gratuitos en el Centro Tecnológico Comunitario de la UTN Avellaneda.

La Facultad Regional Avellaneda de la Universidad Tecnológica Nacional, a través de su Centro Tecnológico Comunitario (CTC) –administrado por el Instituto de Educación No Formal (IDENF)–, dio comienzo en el mes de abril a las clases de robótica educativa abiertas y gratuitas para niños y jóvenes de entre 8 y 18 años.

Si bien este es el segundo año de desarrollo de los talleres, por primera vez, y como novedad principal, se integra a la propuesta a niños de la escuela primaria, quienes asisten a las clases acompañados por sus padres, en una experiencia educativa distinta para todos los participantes.

“A mi hijo le gusta mucho armar cosas; el año pasado armó un autito y lo hizo funcionar con cables, su profesora de educación física lo grabó y lo llevó a la escuela, ahora nos enteramos de este curso y lo acompaño porque es algo que realmente le atrae”, cuenta Vanina, mamá de Nicolás, un alumno de 10 años de la Escuela Primaria N.° 3 de Villa Domínico que desde la primera clase se muestra muy entusiasmado con el taller de robótica. “Está muy contento, espera con ganas que llegue el sábado, y cuando llega la hora de irse de la clase, no quiere salir hasta que termina su trabajo con el robot. Lo veo muy expectante con la continuidad de las clases”, amplía.

La participación en el taller le permite a Nicolás desarrollar aún más la creatividad que trae desde su casa, donde, según cuenta Vanina, “tiene una caja enorme pero no de juguetes, sino llena de cables, pilas y materiales para armar y desarmar”. “Esta propuesta es una forma distinta de estimularlos, de motivar a los chicos para que hagan lo que les gusta, más cuando se trata de temas que uno no maneja cotidianamente como la robótica, por eso creo que este taller le va a servir para enfocarse en lo que le gusta; está muy bueno que se fomenten estos conocimientos ya que no hay cursos de este tipo para chicos de su edad”, alienta Vanina.

Federico tiene 11 años y también asiste a las clases de robótica educativa en la Facultad acompañado por Marisa, su mamá, quien lo ve “muy contento con este emprendimiento”. “A Federico le gusta todo lo que tiene que ver con tecnología, y esta propuesta está muy relacionada; ya desde la primera clase se fue muy entusiasmado y con ganas de seguir viniendo”, cuenta.

En su caso, conocieron el taller a través de una docente que es intérprete de lengua de señas en una escuela de educación especial y que, durante la semana, acompaña a sus estudiantes a las clases en el Centro Tecnológico Comunitario. “Ella me alcanzó un folleto y me resultó muy interesante que se abriera un curso de robótica”, agrega Marisa, y explica que este tipo de talleres “sirven para darle un estímulo a los alumnos, y es doblemente motivante que se brinde en la Universidad”. “Los chicos están en contacto todos los días con las nuevas tecnologías y es muy positivo que puedan tener una orientación específica para seguir aprendiendo”, completa.

Así como Federico y Nicolás, son más de diez los alumnos que todos los sábados se acercan al Campus Villa Domínico de la Facultad Regional Avellaneda (en av. Ramón Franco 5050), durante una hora y media –de 10.30 a 12–, para compartir esta experiencia, aprender sobre programación y prácticas relacionadas con el funcionamiento de motores, ejes, engranajes y sistemas de poleas, el diseño de instrucciones, el conocimiento de estructuras lógicas de programación, la creación de prototipos, el uso de aplicaciones de código abierto, el reconocimiento y la resolución de problemas a partir de la creatividad y el trabajo en equipo.

 

 

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