Robótica educativa en la escuela primaria desde la Universidad

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Se está realizando un taller en la Escuela N.º 3 de Villa Domínico.

En una iniciativa pionera en el ámbito del trabajo en conjunto entre los distintos niveles educativos, la Facultad Regional Avellaneda de la Universidad Tecnológica, desde su Centro Tecnológico Comunitario (CTC) –que administra el Instituto de Educación No Formal (IDENF)–, se encuentra dictando un taller de robótica educativa en una escuela primaria de Villa Domínico.

Desde el mes de septiembre, alumnos de dos cursos de quinto grado de la Escuela Primaria N.º 3 “Carlota Brodersen de Domínico”, ubicada en la intersección de las calles Adrogué y Baradero, reciben clases semanales sobre uso y programación de robots. “Participa un grupo de estudiantes de 5.º A, curso del turno mañana, y todo el grupo de 5.º C, de la tarde”, explica Adriana Vincón, docente de la escuela.

La propuesta surgió a partir de los talleres de robótica para niños y jóvenes de la comunidad que se brindan los sábados en el Campus Villa Domínico de la Facultad. A esos cursos asiste un alumno de quinto grado de la primaria N.º 3, que incentivó a sus compañeros para que también se sumaran a las clases, y con el apoyo de directivos, padres y docentes se llegó a esta capacitación que se brinda en la escuela los viernes por la tarde. “Los chicos saben que un compañero de ellos está realizando el taller en la Facultad, y eso los estimula para ponerse a la par y querer aprender lo mismo”, manifiesta Gabriela Scandroglio, vicedirectora de la Escuela N.° 3. En el mismo sentido se expresa la docente: “Me parece una propuesta muy interesante y un espacio de participación para los niños; se los ve muy entusiasmados, con ganas de aprender”.

Entre los factores que movilizan el desarrollo del proyecto se encuentran los padres de los estudiantes, ya que de ellos parte también el compromiso para la participación de sus hijos al garantizar la presencia de los alumnos de la mañana en las clases vespertinas. “Ellos ven que estamos formando a sus hijos desde distintos lugares, que se les ofrecen posibilidades de acceso y participación y toman la responsabilidad para cumplir con el taller. Para los niños, es bueno que vean a sus papás interesados en lo que están haciendo; y también es fundamental que los padres se comprometan con la escuela y se genere un ida y vuelta en el que cada uno hace un aporte desde su lugar”, explica Gabriela Scandroglio. “Los padres los traen y los vienen a buscar en contraturno especialmente para que puedan formar parte del taller de robótica”, agrega Adriana Vincón.

El objetivo hasta fin de año es que los alumnos puedan aprender qué es un robot, cómo se lo programa y se lo hace funcionar. “La idea es que puedan construir robots ‘siguelíneas’, que cumplan misiones en dispositivos y, para el final del taller, organizar una competencia entre los robots de los dos cursos de quinto grado que están participando de las clases”, explicaron desde el cuerpo docente del Instituto de Educación No Formal.

Para lograrlo, se trabaja con kits de robótica educativa Múltiplo N6 –fabricados por RobotGroup– y con aplicaciones de código abierto de programación de robots, como es el caso de miniBloq, que permite programar a través de gráficos y es de fácil comprensión para los niños.

Entre las sonrisas de los alumnos, que ponen en práctica su creatividad a través del aprendizaje lúdico, la vicedirectora deja su punto de vista acerca de la interacción con la UTN Avellaneda: “Están entusiasmados con este curso porque les permite dejar volar la imaginación, es un espacio nuevo de capacitación que se les brinda y puede abrir una puerta al despertar una vocación o un interés que tal vez no sabían que tenían”.

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