Universidad y escuela secundaria: cierre del primer cuatrimestre para las acciones de fomento a la ciencia y la tecnología

Se trata del proyecto del Laboratorio de Cultura Científica, Tecnología y Educación que lleva adelante la UTN Avellaneda.

Durante el mes de julio, más precisamente en la semana previa al inicio de las vacaciones de invierno, los alumnos de las escuelas participantes del proyecto de medio ambiente que se dicta desde el Laboratorio de Cultura Científica, Tecnología y Educación (CiteLAB) de la Facultad Regional Avellaneda de la Universidad Tecnológica Nacional –desde su Instituto de Educación No Formal (IDENF)– realizaron una actividad de cierre del taller, que consistió en una presentación ante docentes y compañeros de otros cursos.

Los estudiantes, a partir de una presentación en Power Point, explicaron cómo llevaron adelante este taller a lo largo de todo el cuatrimestre, un proyecto que busca fomentar la ciencia y la tecnología en escuelas de gestión pública de la zona de Avellaneda y alrededores, que toma a las quintas de Sarandí como eje de estudio y cuya propuesta es revalorizar la zona a partir del análisis del lugar, lo que incluye una recorrida por ese espacio y una visita a los laboratorios de Ingeniería Química de la Facultad para realizar prácticas y conocer cómo se trabaja allí y con qué herramientas e insumos.

“Participar del proyecto nos permitió aprender acerca de una problemática que nos rodea, y en un lugar cercano a nosotros pero que no conocíamos, como las quintas de Sarandí”, remarcaron los alumnos durante la exposición del trabajo final. “Los residuos que tiramos a diario afectan a los recursos que utilizamos para vivir, como el agua, por eso es necesario tomar conciencia hoy del cuidado del medio ambiente porque tal vez a futuro sea tarde”, afirmaron.

El cierre consistió en un resumen de las tareas realizadas durante el cuatrimestre, el repaso por conceptos clave del taller, como contaminación y árbol de problemas (un esquema que permite analizar un objeto de estudio a partir de un problema, representando gráficamente en forma de árbol sus causas y consecuencias) y una síntesis de la visita a la quintas de Sarandí y a los laboratorios de Ingeniería Química, además de abordar posibles alternativas de solución para el tema analizado. “Más allá de tomar conciencia nosotros, y darnos cuenta que todos somos responsables de la contaminación, es importante que este proyecto se difunda y que las personas comprendan que entre todos podemos aportar un granito de arena para solucionar esta problemática. Debemos transmitir esta información para generar impacto y concientizar”, resaltaron los estudiantes, subrayando también la importancia de que el proyecto –que incluye clases donde se abordan aspectos vinculados con comunicación y la participación en la radio de la Facultad– logre expandirse más allá del aula.

En consonancia con los alumnos, los directores de las escuelas destacaron la importancia de formar parte del taller. “A nosotros, desde lo particular, nos aproxima a cuestiones de medio ambiente, siendo una escuela con orientación en ciencias sociales; y desde una mirada más general, es muy bueno que los chicos tengan la posibilidad de estar en contacto con el ámbito de la universidad, que experimenten el ritmo universitario, ya que uno de los objetivos principales es posibilitar la continuidad de los estudios para nuestros alumnos”, destacó Rafael Angulo, director de la Escuela Secundaria N.º 26 de Villa Domínico.

El cierre del primer cuatrimestre del proyecto, que continuará durante la segunda mitad del año, se dio en las siguientes escuelas secundarias: N.º 2 (Wilde), N.º 4 (Gerli), N.º 9 (Villa Domínico), N.º 11 (Sarandí), N.º 18 (Avellaneda) y N.º 26 (Villa Domínico).

Comments are closed.